Las personas que llegan a Yucatán se encuentran ante algo singular cuando llega el momento de ducharse y se hallan frente al misterio de las regaderas yucatecas, ¿por qué tienen otra llave, a diferencia del resto de la geografía mexicana?
Las costumbres de este hermoso rincón de México siempre han llamado la atención no sólo en el país, sino en el mundo y un auténtico hogar yucateco refleja sus tradiciones y un estilo de vida único, pero lo que más causa intriga es la peculiaridad de las regaderas de Yucatán.
Y es que las regaderas yucatecas tienen otra llave debajo de la regadera, un hecho inusual en otros estados y no, no estamos hablando de la que sale agua para la tina de baño, en caso de tenerla, sino de una instalada adicionalmente.
El dato es en gran medida desconocido para propios y extraños; pero se ha viralizado en redes sociales el misterio de las regaderas yucatecas y por qué tienen otra llave, pues incluso para los oriundos de la entidad es algo tan común que jamás pensaron que fuera exclusivo de la región, ya que a raíz de su difusión, los habitantes de Campeche y Quintana Roo han respondido con naturalidad que también es normal en sus estados.
Aunque ninguna asamblea internacional lo sometió a votación, en la mayor parte del mundo la llave de la izquierda suele ser donde sale agua caliente y la derecha es para la fría. Aclarado este punto, hay otra llave arriba de estas dos que abre el paso general de agua de la regadera, aunque regularmente se deja abierta. ¿Qué sentido tiene cerrarla si cada día usarás las de abajo? La otra llave de las regaderas yucatecas, es decir, el grifo que se instala a unos 45 centímetros del piso no se sabe exactamente a quién se le ocurrió ponerlo a poca altura. ¿Por qué? Quién sabe.
Quizás para efectos prácticos y simplificar los trabajos de instalación. Lo que sí sabemos es que se convirtió en tradición gremial, pues ahora es algo común en casas tanto de interés social como residencial, tal como lo explicaba la propia agente inmobiliaria.
Bueno, pues esa otra llave de las regaderas de Yucatán se utiliza para “chalear” (del maya “chaal” que significa enjuagarse) los pies; llenar la tina para bañar a los “chiquitos” (palabra de cariño para referirse a los niños en Yucatán); llenar el cubo o cubeta y para calentar el agua para bañarte (con una resistencia si no tienes calentador); o enjuagar el trapeado.
Esa otra llave adicional de abajo también puedes usarla para lavarte el cabello cuando la regadera tiene mucho sarro, ¡ah!, porque la dureza del agua causada por el alto contenido de los minerales calcio y magnesio del suelo calizo de la Península obstruye las tuberías y las peculiares regaderas yucatecas, causando que salga poca agua. Y claro, para volver a usar las de arriba si están muy tupidas, hay que contratar a un fontanero.
En las misteriosas regaderas de Yucatán también se acostumbra a usar un banco, para que no te canses ni se te dificulte agacharte para abrir la otra llave de abajo al “chalear” tus pies, por ejemplo.
Aquí otro dato de las regaderas yucatecas: resulta que cuando abres la otra llave del tubo de abajo, deja de salir agua en las de arriba para fría y caliente, es decir, “las normales”. ¡Sí!, como si hubieras cerrado la llave de paso de “más arriba”.

