En Julio del año pasado marcó el cierre de un capítulo significativo en el transporte público de Mérida: la quiebra de la Alianza de Camioneros de Yucatán y la posterior venta de todos sus activos a la empresa ADO, principal operadora del sistema Va y Ven, impulsado por el gobernador Mauricio Vila.
Los 170 socios de la ACY se encontraron atrapados en una situación financiera crítica debido a créditos impagables para la adquisición de 70 autobuses del fallido proyecto #Situr del exgobernador Rolando Zapata Bello. Enfrentando una amenaza de embargo de la financiera Daimler Truck Financial Services México por 90 millones de pesos, junto con adeudos al IMSS e INFONAVIT, el quebranto total ascendió a 200 millones de pesos.
En una asamblea general extraordinaria, presidida por Xavier Arturo Rodríguez Berzunza, presidente del Consejo Directivo de la ACY, se aprobó la venta de todos los activos a Grupo ADO con 114 votos a favor y 21 en contra. La operación, valorada en 276 millones 750 mil pesos, representó la venta de 369 turnos de trabajo a ADO por 750 mil pesos cada uno.
Aunque aún está pendiente cuantificar el monto por la venta de los bienes inmuebles a ADO, más de 100 trabajadores sindicalizados mantienen tomado el edificio de la empresa para asegurar el pago de sus liquidaciones.
En la asamblea, se acordó dividir entre los 170 socios los remanentes después de cubrir los adeudos, sin embargo, no se mencionó nada sobre la liquidación de los más de 100 trabajadores. Este quiebre marca el fin de 93 años de historia de la Alianza de Camioneros de Yucatán.