Mientras miles de ciudadanos enfrentan trabas burocráticas para obtener licencias de funcionamiento y construcción en Mérida, el rey de los permisos irregulares de construcción en Mérida se da la gran vida en eventos exclusivos de talla internacional. Este fin de semana, el líder de esta red de corrupción se ha dado cita en el “Miami Open 2025”, un torneo de tenis que reúne a los mejores del mundo en la Florida, Estados Unidos.

Como hemos informado en este medio, una estructura corrupta dentro del Ayuntamiento de Mérida se dedica a la expedición irregular de permisos, encabezada por Carlos Johansen Correa, sobrino del influyente asesor político Luis Correa. Pero Carlos no va solo va junto a sus amigos factureros de gobiernos como Miguel Ángel Novelo, Beto Andrés y Arturo López, quienes han convertido la ilegalidad en un negocio multimillonario.
Johansen Correa, con un estilo de vida digno de un magnate, viaja constantemente a Estados Unidos, financiando su lujoso ritmo de vida con las fortunas que recauda por la venta de permisos fuera de la normativa. La mafia de licencias opera de manera descarada: si un trámite no cumple con los requisitos exigidos por el Ayuntamiento, basta con pagar desde 250 mil pesos hasta varios millones para que, mágicamente, el permiso sea aprobado gracias a su red de gestores infiltrados en la administración municipal.
Pero si alguien se niega a pagar, Johansen Correa recurre a otra táctica: envía a su red de supervisores para frenar las obras, imponer multas arbitrarias y poner mil trabas hasta que los afectados “le lleguen al precio”. Este mecanismo de extorsión ha paralizado múltiples proyectos y obligado a empresarios y ciudadanos a ceder ante la corrupción para evitar pérdidas millonarias.
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Pero la corrupción no solo le permite operar en la sombra, sino también codearse con la élite internacional. Johansen Correa ha sido visto en el Gran Premio de Fórmula 1 en Miami, el US Open de tenis y la final de la Serie Mundial de Béisbol entre los Dodgers y los Yankees, y por supuesto las visitas de lugares de chicas con muy poca ropa. Estos viajes de placer han generado indignación entre empresarios locales, quienes lo acusan de lucrar con trámites municipales para financiar sus lujos.
El silencio de las autoridades municipales sobre esta red de corrupción es ensordecedor. Mientras los corruptos se pasean por el mundo, los ciudadanos de Mérida siguen enfrentando obstáculos y extorsiones para poder operar legalmente sus negocios. ¿Hasta cuándo seguirá este saqueo impune?