La Auditoría Superior del Estado de Yucatán (ASEY) ha documentado de manera contundente el desvío de más de 4 millones de pesos por parte del entonces alcalde de Motul, Roger Aguilar Arroyo, durante su gestión en 2021. Sin embargo, pese a la evidencia irrefutable, el gobierno federal de la 4T ha actuado como escudo protector del político, generando un nuevo capítulo de impunidad que ha encendido críticas entre la ciudadanía.
Según el reporte de la ASEY, Aguilar Arroyo cobró $4,236,781 pesos por obras que nunca realizó. El cuadro 6.2 de la auditoría detalla no solo el monto exacto, sino también que las denuncias se judicializaron ante un juez. Sin embargo, la protección política de la 4T detuvo el proceso, evitando que el exalcalde enfrentara condena.
Fuentes confiables señalan que la evidencia es clara y contundente: el exedil cometió el robo y el gobierno de Morena lo salvó de la cárcel, además de premiarlo posteriormente con el cargo de director del INDERM, un hecho que ha desatado indignación entre la población.
El informe de la ASEY reveló que de las 15 observaciones realizadas a Aguilar Arroyo, ninguna fue solventada completamente, seis fueron atendidas parcialmente y nueve permanecen sin resolver. Entre las obras que quedaron inconclusas se encuentran calles en Motul, Kiní y Ucí, así como pozos pluviales en comisarías como Tanya, Kaxatah, Kancabchen Rancho, Kopte y Hili.

