La tormenta tropical Fausto mantiene una rápida evolución sobre el océano Pacífico y, de acuerdo con los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), podría convertirse en un huracán de categoría 2 durante los próximos días. No obstante, su trayectoria lo mantiene alejado del territorio nacional y, hasta el momento, no representa peligro para México.
En su más reciente informe, el SMN señaló que el centro del sistema se localizaba a aproximadamente 1,265 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur, con vientos máximos sostenidos de 95 kilómetros por hora, rachas de 110 km/h y un desplazamiento hacia el oeste-noroeste a 19 kilómetros por hora.
Las autoridades meteorológicas indicaron que, debido a su distancia de las costas mexicanas, Fausto no genera lluvias ni otros efectos meteorológicos sobre el país, por lo que no existen zonas bajo vigilancia ni alertas preventivas para la población.
Prevén rápida intensificación
Los modelos de pronóstico anticipan que el sistema continuará fortaleciéndose conforme avance sobre aguas cálidas del Pacífico.
Se espera que durante las primeras horas del martes 21 de julio evolucione a huracán categoría 1, con vientos sostenidos cercanos a los 130 kilómetros por hora y rachas de hasta 160 km/h.
Posteriormente, durante el miércoles 22 de julio, Fausto podría alcanzar la categoría 2 en la escala Saffir-Simpson, registrando vientos sostenidos de entre 170 y 175 kilómetros por hora, con rachas superiores a los 200 km/h, mientras continúa alejándose de Baja California Sur.
Sin impactos previstos en territorio nacional
El pronóstico oficial indica que el ciclón permanecerá en aguas abiertas y conservará la categoría 2 hasta el viernes 24 de julio, iniciando después un proceso gradual de debilitamiento.
Para el sábado 25 de julio, se prevé que disminuya nuevamente a huracán categoría 1, cuando ya se encuentre a más de 2,500 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lázaro, sin representar riesgos para las costas mexicanas.
Fausto se formó a partir de la depresión tropical Seis-E durante el fin de semana y evolucionó rápidamente a tormenta tropical el domingo. Desde entonces ha mostrado un fortalecimiento constante favorecido por las condiciones del océano Pacífico.
Aunque el escenario actual descarta afectaciones directas para México, el Servicio Meteorológico Nacional informó que mantendrá un monitoreo permanente del fenómeno y recomendó a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales ante cualquier cambio en su intensidad o trayectoria.


