El delegado del Infonavit en Yucatán, Mauricio Sahui, ha generado una fuerte controversia tras su viaje a la Ciudad de México para sostener una reunión privada con la Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (SOFOM) Yavo Capital, una empresa que enfrenta denuncias penales a nivel nacional y que ha sido acusada de fraude en perjuicio de los derechohabientes del instituto.
Lo que agrava la situación es la presencia en dicho encuentro de Humberto Ríos Covián, gerente del área técnica del Infonavit en Yucatán, quien también se ha visto implicado en los escándalos y defensor incondicional de Yavo Capital en el estado. La pregunta obligada es: ¿cuál es el verdadero propósito de esta reunión? Si la empresa ha sido señalada por irregularidades y está bajo investigación, ¿por qué el delegado del Infonavit en Yucatán decide negociar en lo oscurito?
La falta de transparencia y la negativa a hacer pública esta reunión levantan sospechas sobre las verdaderas intenciones de Sahui. Si el objetivo fuera defender los intereses de los derechohabientes del Infonavit, este encuentro debería haberse realizado con la participación de todas las partes afectadas y con total apertura. ¿Por qué no convocar a los afectados o a las autoridades competentes para esclarecer el tema?
En lugar de ello, Mauricio Sahui parece seguir la línea de quienes han convertido al Infonavit en un botín de negocios turbios, dejando en la indefensión a miles de trabajadores que buscan un patrimonio digno. Si Yavo Capital ha sido denunciada y enfrenta procesos penales, no es descabellado cuestionar si este viaje del delegado tiene como fin encubrir y facilitar más irregularidades.
Es urgente que las autoridades aclaren los términos y alcances de esta reunión. La ciudadanía merece respuestas y no puede permitirse que el dinero de los trabajadores siga siendo saqueado por intereses oscuros.
La opacidad de Mauricio Sahui en este caso no solo despierta indignación, sino que también exige una investigación inmediata sobre sus nexos con Yavo Capital y su posible participación en los fraudes que han golpeado a los derechohabientes del Infonavit.
El pueblo de Yucatán exige respuestas, no negociaciones en lo oscuro.

